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miércoles, 22 de mayo de 2013

Releyendo a Fernando Pessoa, traducido por Teodoro Llorente, he encontrado este poema que transita mi existencia en estos días de Prozac.



Si yo pudiera morder la tierra toda...

Si yo pudiera morder la tierra toda

y sentirle el sabor 


sería más feliz por un momento...

Pero no siempre quiero ser feliz


es necesario ser de vez en cuando infeliz 


para poder ser natural...

No todo es días de sol


y la lluvia cuando falta mucho, se pide.


Por eso tomo la infelicidad con la felicidad.


Naturalmente como quien no se extraña


con que existan montañas y planicies


 y que haya rocas y hierbas...

Lo que es necesario es ser natural 


y calmado en la felicidad o en la infelicidad.

Sentir como quien mira. 


Pensar como quien anda,

y cuando se ha de morir,


Recordar que el día muere y que el poniente


es bello y es bella la noche que queda.


Así es y así sea.





miércoles, 1 de mayo de 2013


FARFALA  


Parafraseando a "la querida de Baudelaire" nace este poema afarfalado, en homenaje a la farfalinha que se acentó en mi diafragma y me llevó a volar por el suyo desde su beso-mirada.

A vos
La querida
El ángel que emana
Su incensario aroma
Cual jardín su le toit.

A vos
La que impregna con su vida
El aire que respiro
La que perfuma las calles
de la ciudad que camino,
en compañía de recuerdos
pidiéndole la luna al río.

A vos
La querida
La que evoca mariposas
en el vientre y en la mente.

A vos
la querida
la que desbaraja el día
entre pasillo y pasillo
entre palmera y palmera
entre libros no leídos
entre libros – pretexto
entre dibujos– escusa
entre sonrisas – mariposa
entre la nada y el todo
para caer al vacío que me permita decirte:
--cuanta luz ha dado tu risa a mi ser
--cuanta salud ha dado tu pupila a mi pulso
--cuantos latidos dicen tu nombre
y transitan con tu aroma mis neuronas.

A  vos la querida
la que con su risa
le devuelve a mi espíritu
el hálito de virtud
perdido hace un tiempo
entre la multitud.

A vos
La querida
Que le devuelve a mis sueños
la luz de la juventud
y a mis años
la sabiduría de este nuevo día.

¡Salud!
Brindo contigo
Desde este vino del jardín su le toit.

Desde este vino te dejo habitarme toda
Con demencia lúcida
Con la lluvia limpiando mi alma.

A vos
La querida te digo salud
Desde este vino
Que permite transitar en mi memoria
Tus endiosadas piernas longas
Tus trémulos sentidos
…en el abrazo
Que despertó la alquimia
He hizo renacer mi ser
Desde tu beso-mirada.

Por vos
La querida,
Bebo en este vino
La dulzura que fascina
Aunque lo sentido no sea debido
Porque hay circunstancias
que dicen:
--este no es el tiempo de volar con ella
--tendrás que volar sola
--la encontrarás en otra vida
-- y entonces
… expandirán sus alas al infinito.